Ensayos

San Agustín y la música.

Ratio:  / 3
MaloBueno 



Agustín de Hipona, Aurelis Augustinus Hipponensis, nació el 13 de noviembre del año 354 de nuestra era y falleció  en el 430. Constituyó uno de las cuatro más importantes padres de la Iglesia. Su importancia, en relación a la música, al margen de sus pensamientos teológicos, radica en que fue visagra de dos épocas, es decir, bebió de toda la estética de la Antigüedad para formar una nueva época, ya dentro de la estética cristiana, y no sólo en el estética (incluida la músical), sino en la filosofía en general. De musica es unos de sus principales textos donde aborda esta temática, relacionada con el texto que nos ocupa, donde tratar de definir a modo de diálogo qué es la música. Al decir que actúa de visagra entre dos épocas es por toda la influencia que recibió de la Antigüedad de autores como Cicerón, Varrón, Séneca, Plotino o Porfirio. Destacando su preferencia por los neoplatónicos. Consideró a estos autores y sus obras como los más cercanos al cristianismo por haber dado una enseñanza común a la verdadera filosofía.

En sus escritos filosóficos, a modo de diálogos, trata sobre la certeza, felicidad, inmortalidad, grandeza del alma, existencia de Dios, libertad del Hombre y razón del mal, entre otras cosas. San Agustín vivió la decadencia del Imperio al final de la Antigüedad, a pesar de lo cual supo asumir y asimilar las enseñanzas de los filósofos anteriores; de ellos extrajo su concepto de belleza, entendido como medida y proporción, la distinción entre lo que es belleza sensible e inteligible y la teoría clásica sobre la belleza del mundo.

El término música engloba en la Antigüedad a las artes en movimiento: palabra, canto y danza. San agustín se centró en la idea de la palabra y el movimiento de ésta. Estableció la idea de una belleza dinámica in motu que corresponde a la de una melodía o canto cuando transcurre, cántico universal que dirige el artista, siendo el primero éste el que puso ritmo a los tiempos. Se ha dicho que uno de los aspectos más importantes de la estética musical de San Agustín es la racionalidad, el carácter racional de la música y su pecularidad como ciencia normativa, de lo que se deriva que el concepto más importante de su estética es la definición, como dice el texto que estamos analizando 'musica est scientia bene modulandi', es decir, que hay que medir bien, con lo que la idea de música acaba siendo ciencia. Con esta asimilación de una y otra alude a la razón por encima de nuestros sentidos, aunque no niega que la música produzca placer en quien la escucha, aunque entiende que el placer auditivo es reprochable. Aquí estaría en la línea neoplatónica, en el sentido de música como educación más que como alivio para desatar la parte salvaje del alma. Con ello, la música se convierte en una ciencia cuando consigue librarse de los elementos quese interponen en la racionalidad, con lo que el placer, en sí mismo, deja de ser un fín.

Existen diferentes grados en la práctica de la música, es importante en relación al placer el 'mito de la cigarra' y el 'mito de Orfeo'; San Agustín, junto a los neoplatónicos y posteriormente incluso al propio Nietzsche, admiten la capacidad de subyugar de la música, de ahí que le conceda un carácter propedeútico en el sentido de camino educar de las almas. Le concede un valor importante a la música sacra cristiana vocal, la cual hay que tocar y cantar con júbilo, ofrecérsela a Dios para llegar más fácilmente a él. En cuanto a los grados que señalaba antes, admitía que en lo más bajo debía situarse la música que se hace a nivel instintivo, como el canto de los pájaros; en un nivel superior estaba el tañedor de instrumentos, ya que precisa del conocimiento y técnica adecuada, sería una especie de imitación de los discípulos al maestro, pero este tipo de música tampoco tendría un carácter ciéntifico ya que la imitación no resulta válida para san Agustín. De ahí radica la distinción entre música práctica y música teórica, con dos características de que diferencian al músico, pues éste, sin el conocimiento de la scientia bene modulandi, no debe considerarse como verdadero músico.

Y con esto se llega al problema clave de la estética musical de San Agustín, es decir, saber si es lícito o no gozar de la belleza sensible. San Agustín decía que la belleza inferior es un reflejo de la belleza de Dios, que es necesario ir hacia esta última, la de Dios, aunque no rechaza el placer sensible que depara la belleza inferior, pero si el Hombre se deja llevar por ésta, estará condenado. Como señala Enrico Fubini en relación a esto: la belleza y los números en los que ésta se plasma dentro de la música pueden ser, pues, tanto instrumento de condenación como instrumento de elevación ascesis; dependerá de la actitud que el alma tome en relación a aquellos.

Es conveniente también decir que San Agustín de Hipona estudió la música como ciencia matemática, de ahí que diga en el texto que 'modular' viene de medida, una especie de conocimiento riguroso con leyes permanentes, reglas establecidas y normas universales, cuyo secreto último radica en el número. Se sitúa así en la línea pitagórica y platónica que reclama una música ideal en clave aritmética; de ahí su idea de música como ciencia. La estética cristiana reforzó esta idea, entender la belleza como tendencia hacia lo infinito, como sentido dominante en la creación estética. San Agustín encuentra en el platonismo, al igual que otros pensadores cristianos, algunas coincidencias que les anima a inspirarse en ellos para, en definitiva, comprender su fe. Su idea de música como ciencia del buen modular es muy platónica, en cuanto a la idea de Platón y su distinción del mundo sensible y el inteligible (el de la verdad). Así, el autor distingue varios tipos de conocimiento, el sensible y el racional, siendo éste último, a su vez, divisible en inferior y superior. Para él el conocimiento racional, en su actividad inferior, es lo que podemos llamar ciencia, como los acontecimientos matemáticos; para él es un conocimiento que depende del alma, aplicable esto a su concepción de música. Conocimiento matemático que sería aplicable al concepto modulatio entendido como medida (modus) y asignado a las tres artes anteriormente mencionadas, es decir, poesía, canto y danza. Esto le acerca a lo pitagórico, neoplatónico pero se aleja de Varrón.

San Agustín, además, hace una defensa de las artes liberales, sobre todo de la música, a la que pone por encima de todas; de ahí que en su definición de música subraye que es importante la palabra 'bien' para que la música alcance su objetivo, que para él, en definitiva, es alcanzar a Dios sobre todas las cosas, educarnos y formarnos en ese terreno, el de la fe a Dios. Una vez más se acerca a su antecesor Platón, se concluye que entiende la música como algo con lo que se maneja la sensibilidad pero regida por la razón. Estima importante la música vocal e instrumental sacra, sobre todo la vocal como medio de llegar a Dios.

 

 

 

 

Escribir un comentario


Código de seguridad
Refescar

Joomla templates by a4joomla